Aunque para la población no sea algo importante, para los científicos sí es muy interesante descubrir cómo saber la edad de un bogavante. Y ha habido grandes avances al respecto en los últimos años. Porque lo cierto es que aún queda mucho por saber sobre la vida de estos deliciosos crustáceos.

Hace unos cuantos años, se capturó un bogavante al que se le calcularon unos 140 años de vida. Y es que, aunque existen mitos de que estas criaturas son inmortales, no es verdad. Pero sí que viven durante muchos años. Aunque no siempre se pudo calcular de forma exacta cuántos.

Cuánto crece un bogavante al año, la respuesta para saber su edad

Los bogavantes crecen mudando. Este es el proceso por el que salen de sus viejas conchas mientras absorben agua, lo que expande el tamaño de su cuerpo. Esta muda, o desprendimiento de concha, ocurre unas 25 veces en los primeros 5-7 años de vida. Después de este ciclo, el bogavante pesará aproximadamente 450 kilogramos. En torno a los 500-700 gramos, su precio ronda los 25 €.

A partir de esa edad, solo puede mudar una vez al año y aumentar aproximadamente un 15% en longitud y un 40% en peso. El que se capturó de 140 años que mencionamos al principio, pesaba 9 kilos.

 

Cuánto crece un bogavante al año, la respuesta para saber su edad

 

Los anillos, la forma definitiva de saber la edad de un bogavante

A medida que la ciencia avanza, se van descubriendo nuevos métodos de saber la edad de un bogavante. La última es igual a la que se utiliza en árboles y, por supuesto, otras especies marinas.

Los científicos ya podían saber la edad de un pez contando los anillos de crecimiento que se encuentran en una parte ósea de su oído interno, la edad de un tiburón a partir de los anillos en sus vértebras y la edad de una vieira o almeja a partir de los anillos de su caparazón.

Pero los crustáceos plantearon un problema debido a la aparente ausencia de estructuras de crecimiento permanente. Se pensaba que cuando los bogavantes y otros crustáceos mudaban, arrojaban todas las partes calcificadas del cuerpo que podrían registrar bandas de crecimiento anual.

Pero no es así. Al parecer, si te acercas muy, muy de cerca, puedes averiguar la edad de un bogavante. ¿Cómo? Contando los anillos en sus pedúnculos oculares y en sus molinos gástricos. Resuelta esta duda, ahora seguramente te interesa saber cómo cocinarlos con el mejor sabor.