Quizá no lo sepas, pero los langostinos tienen una pequeña tripa en la cola, que pese a ser inocua para el ser humano puede alterar el sabor de la carne del marisco o de los platos que prepares con ellos. Tranquilidad, si hasta ahora has estado comiendo sin remover esta tripa no te preocupes, no es tóxica, no hace daño al ser humano, lo único que puede pasar es que se rompa y cambie un poco el sabor del plato. Hoy vamos a explicarte cómo quitar la tripa a los langostinos cocidos sin estropearlos.

 

Da igual si vas a preparar gambas para Navidad o cocinar langostinos al horno, si no sabes cómo es la técnica para limpiar marisco a continuación te explicamos paso a paso cómo debes hacer en tu cocina para limpiar gambas y langostinos de una forma muy sencilla. 

 

Apunta, porque vamos a darte el mejor truco para limpiar este marisco y así preparar recetas con gambas y langostinos y que te queden de miedo:

 

Al retirar la tripa de los langostinos, conseguirás conservar el sabor del marisco.

 

En primer lugar, ayúdate de un cuchillo para pelar las gambas o los langostinos: no tires la cabeza ni la cáscara, ya que podrán servirte para preparar cremas o un caldo de pescado casero y delicioso. Una vez abierta la cáscara, retira la carne de la gamba o el langostino y déjala en un plato. Y ahora la prueba de la verdad, es importante que retires el intestino ya que produce mal sabor. Lo identificarás al ver una tira de color negro dentro de la gamba.

 

Ayúdate de un mondadientes o de un palillo, también vale la punta de un cuchillo bien afilado. Sólo debes hacer un pequeño corte transversal, siguiendo la forma natural del lomo del langostino o de la gamba, facilitando así la extracción. En cuanto lo tengas, solo te queda hacer un movimiento de palanca para retirar ese hilillo que es la tripa. Retira todo lo negro que puedas. Por lo general, sale a la primera pero intenta ser preciso y no romperla, ya que puede contener restos que estropearán el sabor de la comida.

 

Esta es la técnica que debes usar a partir de ahora para limpiar a la perfección este marisco y así evitar a toda costa que haya problemas en tus platos o que el sabor cambie drásticamente. Recuerda que a la hora de limpiar marisco, cuanto más fresco esté, más sencillo resultará.